domingo, 31 de julio de 2016

Leyenda urbana: El Etancháh de San Hilario de Poitiers


Bueno. La cuestión es así más o menos. Voy a necesitar algo de tu ayuda. La idea es contar algo terrorífico y corto pero carezco tanto de renombre como de, bueno, la capacidad como para describir una buena escena de terror. Además, claro de las hojas y hojas de descripciones. Esto es más cortito. Acordate: poner cara de “¡OH! ¡EL HORROR!”. Ahí vamos.

Cuenta la historia que en el perdido pueblo de San Hilario de Poitiers, Provincia de Salta, bien lejos de la capital, no se reciben turistas. Los lugareños son ariscos, mal educados y hasta a veces violentos con quienes viajan por esos parajes... y con justa razón Nadie sabe a ciencia cierta porque no quedó escrito en ningún lado. Uno se entera por esas cosas de un amigo de un amigo, conocido o familiar. Un precioso lugar por cierto. Pude ver, al pasar, algunas fotos.

Tienen un motivo para que los extraños no se queden en su pueblo. El Etancháh. O el ladrón, si lo prefieren.

Era tarde. Habíamos bebido con mi primo y no recuerdo que película estábamos viendo. De pronto va y dice: “Mirá. Ese actor se parece al de Rápido y Furioso. Podría pasar por un etanchán”. Rió unos segundos hasta que su cerebro me descubrió mirándolo con curiosidad, obviamente esperando una mejor explicación.  Guardó silencio y trató de hacerse el dormido.

Al día siguiente, sin dar rodeos lo arrinconé de tal forma que tuvo que explicarme. Verán. Adoro las criaturas mitológicas y está realmente no la conocía.

Lamentablemente me ha tocado ver gente muy asustada. Mi primo lo estaba. No puedo citar exactamente sus palabras así que voy a escribirlas como las recuerdo solo agregando que, por mas fantásticas que suenen, pude ver que él las tomaba como ciertas. Me dijo algo como:

“Imaginate que tenés una novia ¿no? Y se van de viaje a San Hilario, ahí en Salta. Y ponele que encontrás donde dormir ahí sin que te saque a patadas la gente que vive en el pueblo. Te estaría haciendo un favor, pero ponele que te podes quedar. Bueno. En algún momento de la noche salis, no se, a fumarte un pucho, y ¡ZAZ! te atrapan los etanchán. No te matan en seguida. En vez de eso, estos bichos tienen la particularidad de hacerse parecidos. Muy parecidos. En este caso a vos. De esto estoy seguro. El resto son conjeturas. Se dice que, bueno, en este caso vos quedarías atrapado y la criatura viviría tu vida con tu novia. Ella tal vez note que cambiaste, tal vez no. Algunos dicen que son muy buenos embaucadores. Y tal vez, el resto de tu vida, estés condenado a saber que tu novia, la mujer que amás, está saliendo o viviendo con una de estas criaturas. Nadie se anima  a pensar que pasa después. Pero cada tanto se descubren huesos humanos en alguna cueva perdida. Así saben, en el pueblo, que falta uno.”

Luego de un ratito agregó:

“No sé como pero en el pueblo los mantienen a raya. Se conocen mucho y ya tienen un código. Pero cada tanto uno escapa y jamás vuelve.”

Bueno. Listo. Gracias por su tiempo y por solidarizarse con la causa-cuento.

Para los más paranoicos les puedo decir solamente que el pueblo de San Hilario de Poitiers no existe. Le cambie el nombre por las dudas.