lunes, 27 de julio de 2009

Sucesión de ideas obvias (explicadas) para el lector “promedio”

-->by: Rampage

Frase 1:
“¿Por qué el Vaticano no vende sus tesoros para alimentar a los pobres?”
Veamos. Desde mi no creencia en el dios cristiano voy a intentar demostrar que quien dice esta frase no tiene dos neuronas que se le logren alinear.

Primero: para vender los tesoros necesitarían compradores. Compradores con mucho dinero porque una obra de Miguel Ángel no va a estar de oferta, digamos. Con esto demuestro que el Vaticano tiene tesoros y que además habría gente con plata suficiente como para comprar esos tesoros.

Ahora, a vos, lector promedio que dice esta frase te pregunto: ¿Que tal si le vas a hinchar las pelotas a los que podrían comprar esos tesoros al grito de: “EH LOCO! Vos que tenés una chirola para comprarte una pintura de Miguel Ángel por que no pones guita así se acaba con el hambre mundial”?

Pero vayamos mas allá. Supongamos que un grupo de personas deciden comprarse unos manuscritos (que están mas “accesibles”). Digamos que veinte pequeños burgueses como vos o como yo decidimos poner nuestros ahorros para comprar dicho manuscrito y que el Papa ponga esa plata para combatir el hambre en Etiopía. Porque la unión hace la fuerza... dicen. ¿Cómo te ves? “¡Uy uy uy! Que la plata la ponga otro. ¡Mis ahorros no los toquen!”. Comprometerse y poner lo propio para empezar a solucionar problemas ya da como “cosita” o “fiaquita”. Como que no es lo mismo.

Pero... ¡que fácil es acusar y decirle a otro lo que tiene que hacer!... mientras uno no tenga nada que ver, claro.

Frase 2:
“Mi religión es la verdadera y todas las demás son cualquier cosa”.
Palabras mas palabras menos la idea está bastante clara.

Yo no soy ningún iluminado. No tengo una inteligencia por encima del promedio. Casi confesaría que, en realidad, soy medio lento. Como que me cuesta entender las cosas. “Ezpezial” me definiría bastante bien.

Supongamos que las religiones son reales. Que cada agrupación sectaria tiene un dios (o varios) que existen y que sus libritos de ciencia ficción y sus filosofías de vida en realidad sirven para algo. Porque la verdad es que del otro lado de la muerte muy bien no sabemos que hay. Así que demos el beneficio de la duda.

¿A nadie se le ocurrió pensar que en esta vida, acá paraditos sobre la Tierra, es el único momento donde podemos compartir ideas, vivencias, pensamientos y momentos con personas de otras religiones? O sea, para ser mas claro, Antes de nacer cada religión te da un lugar aislado de los demás, después de morir te da otro lugar aislado llámese: paraíso, infierno, purgatorio. En el cielo no vas a encontrar un musulmán porque ellos tienen OTRO lugarcito. No vas a poder charlar con un budista o sacarte una foto con un adorador de otro dios.

Digo.. yo no se nada si pienso así, evidentemente. Pero.. ¡Al carajo! Me visto de Inquisidor y salgo a dar sablazo limpio contra la herejía. Total: ¿para que quiero esa pagana idea de “diversidad de opiniones”? yo ya tengo un dios.